Nació en Peñaranda de Bracamonte en 1923, hijo del librero Germán Sánchez Almeida y de la maestra Encarna Ruipérez Cristóbal. Tenía, por tanto, trece años cuando comenzó la Guerra Civil. Unos días antes de la sublevación militar había salido para Jaén con su tío Francisco Garzón Baz y un hijo de éste, Higinio Garzón Ruipérez, con idea de pasar unos días en la...
Nació en Peñaranda de Bracamonte en 1923, hijo del librero Germán Sánchez Almeida y de la maestra Encarna Ruipérez Cristóbal. Tenía, por tanto, trece años cuando comenzó la Guerra Civil. Unos días antes de la sublevación militar había salido para Jaén con su tío Francisco Garzón Baz y un hijo de éste, Higinio Garzón Ruipérez, con idea de pasar unos días en la ciudad andaluza, donde Paco Garzón era subdirector de una compañía de seguros. Pero...
En un entrañable ejercicio de "memoria dolorida", Martín S. Ruipérez -como suele firmar sus publicaciones- nos narra en estas Venturas y desventuras de un niño de la guerra sus peripecias en el Jaén revolucionario del verano de 1936, su paso a Francia con Paco e Higinio Garzón y Amador Ruipérez Domínguez, otro primo que se había unido a ellos en Jaén, su estancia como refugiados en París desde marzo de 1937 hasta marzo de 1938, su vida en una colonia para niños refugiados españoles en Biarritz y su regreso, por fin, a Peñaranda en julio de 1939.
"Memoria dolorida", pero no triste. Con talento narrativo y excelente prosa, Martín S. Ruipérez nos aporta la visión de la guerra en nuestra provincia desde otros puntos de vista: el del muchacho que en un momento crucial de su vida descubre París y la enseñanza secundaria francesa, pero también el del refugiado que intenta seguir desde fuera el desarrollo de la guerra civil, en general, y los avatares de su familia en particular.
Los Ruipérez de Peñaranda vienen a ser un ejemplo paradigmático de la saña con la que el franquismo se ensañó contra la burguesía liberal que estaba destinada a ser, sobre todo en el medio rural, la base social de los partidos republicanos. Familia muy influyente en la Peñaranda de la época, de entre sus numerosos miembros habían salido los dirigentes tanto de Izquierda Republicana (Salvador Ruipérez Cristóbal, alcalde con el Frente Popular, y Francisco Ruipérez Cristóbal, candidato del FP), como del Partido Radical (Jesús Ruipérez Cristóbal, presidente de la Diputación Provincial con la CEDA) y de las Juventudes Socialistas (Fortunato Ruipérez Morant). Había también empresarios (Higinio Ruipérez Rico, patriarca de la familia y fundador de la fábrica de zapatillas con suela de goma) y maestras (Leonor y Encarna Ruipérez Cristóbal). Prácticamente toda la familia sufrió algún tipo de sanción, desde el fusilamiento hasta la multa, la confiscación de bienes y la separación del servicio. Para el nacional-catolicismo, esta burguesía liberal, reformista, eran una especie de traidores de clase que merecían ser castigados sin remisión. En el campo español sólo cabía la vieja imagen del jornalero analfabeto obediente al amo y al cura.
Martín S. Ruipérez
Venturas y desventuras de un niño de la guerra
Madrid, Fundación Pastor, 2006.